El título de esta historia es una frase que me envió mi amiga Amalia en un mensaje para describirme un momento mágico que vivió con Paco, su hijo con autismo. Desde que la leí me daba vueltas en la cabeza intentando imaginarme cómo se habría sentido hasta que yo misma experimenté esa sensación, tal vez no fueron 5 minutos, pero bastaron unos segundos para soñar.

Leer más:Durante 5 minutos todo me parecía normal